Luis Ángel
Familia NeuronaBebé · Diciembre 2022
Mi hijo ha evolucionado bastante gracias a Dios y a las terapias Vojta — logró voltearse, sentarse, gatear, ganar equilibrio y pronunciar sus primeras palabras.
Mi nombre es Milaye Katherine Vidal, madre de Luis Ángel Hoyos Vidal, niño de 3 años de edad actualmente. Mi testimonio es el siguiente:
Mi hijo al nacer presentó una hipoxia perinatal. Debido a esto tuvo daños neurológicos severos, atraso global del neurodesarrollo y convulsiones. Todo esto se fue descubriendo cuando los médicos neuropediatras empezaron a hacerle exámenes — ellos no me daban buenas noticias, me decían que mi hijo no iba a ser normal, que su desarrollo iba a ser más lento; resumiendo, que mi hijo iba a ser un niño discapacitado.
A la edad de 1 año y 4 meses, los neuropediatras autorizaron terapias a nivel físico, de lenguaje y ocupacional. Con la dificultad de que en la EPS nunca había agenda, esto me llevó a recurrir a la Secretaría de Salud para que me ayudara. Al pasar los días la EPS se comunicó conmigo para empezar las terapias — ya era un avance, pero el servicio brindado no era suficiente. Entonces, en una de las consultas, conocí a una señora que también llevaba a su hija a la EPS, quien como caída del cielo me recomendó las terapias Vojta.
Busqué e indagué al respecto — es allí donde contacté a la Doctora María Mónica López, Directora de neuronaBEBÉ, donde se especializan en este tipo de terapias. Desde un inicio ha sido una maravilla. Mi hijo ha evolucionado bastante gracias a Dios y a las terapias Vojta: logró voltearse, se sentó y se arrastró, empezó a gatear, ganó equilibrio, ya pronuncia algunas palabras y presenta comportamientos propios de su edad que antes no tenía.
Es por esto que puedo y quiero dar testimonio de lo benéfico que ha sido para mí y mi hijo este servicio — y con la ayuda de Dios me permitirá seguir evolucionando en pro de la salud de mi niño.
Milaye Katherine Vidal
Mamá de Luis Ángel Hoyos Vidal · Familia NeuronaBebé

